lunes, 3 de noviembre de 2008

Las más antiguas momias con malaria echan luz sobre la evolución de la enfermedad

Lo que tenemos hoy para compartir es una curiosa noticia aparecida en el portal de National Geographic, que nos ilustra acerca de los estudios médicos que se están llevando a cabo con momias encontradas en Egipto e Israel, y que tienen la finalidad es conocer la evolución de enfermedades como la malaria y la tuberculosis, cuya existencia es de larga data y aún hoy siguen causando muertes.

Además, tiene el valor agregado de que nos abre brevemente la puerta de una nueva ciencia que podríamos tomar como auxiliar de la historia: la paleopatología. La traducción es de este humilde servidor, y espero la disfruten.

Científicos anunciaron el descubrimiento de los casos de malaria más antiguos conocidos, hallados en dos momias egipcias de 3500 años. En Alemania, los investigadores estudiaron muestras de tejidos óseos de más de noventa momias encontradas en la antigua ciudad egipcia de Tebas, hoy llamada Luxor.

Dos momias adultas, de tumbas separadas, tenían tejidos que contenían antiguo ADN de un parásito conocido como la causa de la malaria, dijeron los investigadores en conferencia de prensa, la semana pasada.

Por su parte, un equipo de la University College London, halló recientemente un par de esqueletos de 9000 años –una mujer y un bebé- en la costa de Israel, que estaban infectados con los casos de tuberculosis más antiguos conocidos en humanos modernos.

Ambos hallazgos contribuyen a ampliar el campo de la paleopatología, o estudio de las enfermedades antiguas. El examen de ADN antiguo, asegura la noticia de NatGeo, en busca de pistas acerca de cómo y por qué la evolución y mutación de los organismos causantes de las enfermedades puede tener un gran impacto en la medicina moderna.

“Esto nos ayudará a entender cómo estas enfermedades mortales pudieron infectar a humanos”, dijo Andreas Nerlich, un patologista del Academic Teaching Hospital de München-Bogehausen, que halló la malaria en las momias. “Saber esto podría ayudarnos a encontrar estrategias para prevenir la aparición de nuevas enfermedades infecciosas, o la re emergencia de las antiguas”.

Combatiendo contra la resistencia a las drogas.

Aún hoy, con todos los avances de la ciencia, millones de personas mueren cada año debido a la malaria, contra la cual no hay una vacuna efectiva.

La tuberculosis, una infección bacteriana potencialmente mortal, tiene propiedades que le han conferido resistencia a los antibióticos y otros tratamientos.

“La tuberculosis se ha convertido en un problema en países desarrollados, como Estados Unidos o Suiza, donde la bacteria ya no reacciona a los antibióticos porque ha mutado”, explicó Frank Rühli, cabeza del Swiss Mummy Project en la Universidad de Zurich.

El estudio de enfermedades antiguas que han cambiado a lo largo del tiempo podría ayudar a los científicos a entender mejor cómo las enfermedades actuales mutan en reacción con las drogas.

“Si uno va al pasado y mira cómo era la ‘huella digital’ (de una enfermedad), digamos cien años atrás o mil años atrás, o diez mil años atrás, ayuda a determinar cómo puede reaccionar en el futuro”, agregó Rühli.

Esto hace que las momias, y otros restos humanos, tengan aún más valor para la paleopatología que los registros escritos. “Los humanos son el mejor archivo de humanos”, dijo Rühli. “Si tienes un papiro en que antiguos doctores hayan diagnosticado enfermedades, es menos confiable que si tienes una prueba molecular o arqueológica”.

Otras herramientas de diagnóstico, como la radiología y escaneos, han ayudado a encontrar anomalías médicas en las momias, incluyendo artritis, esclerosis, fractura de huesos, problemas dentales y heridas.

Pero los escaneos proveen poca evidencia definitiva de la infección, y a los arqueólogos les preocupa la idea de tener que recurrir a técnicas invasivas, como la autopsia. El estudio de tejidos en busca de ADN es menos dañino para las momias y más preciso en términos del estudio de las enfermedades.

“El escaneo de una momia puede identificar varios cambios de la tuberculosis, mientras el análisis de ADN provee una prueba clara de la infección, mostrando los patógenos específicos” dijo Nerlich, del hospital alemán.